¿Incestos legales? Quizá, pero no de buen gusto…

Como dicen por ahí, lo normal es que todo aquello que está prohibido sea lo más atractivo y deseado. Por eso, aunque la gran mayoría de los habitantes de este planeta tenemos en mente que el incesto es algo que éticamente está mal, es algo que sigue sucediendo y se sigue practicando, con mayor o menor polémica, en cualquier parte del mundo. Ahora bien, lo interesante es cómo lo hemos manejado en los distintos países, en lo que se refiere de cara a la sociedad y sobre todo a sus consecuencias penales. ¿Hay algún lugar donde exista el incesto legal? En general no, pero sí ciertos países en los que no se considera delito, siempre bajo algunas condiciones, claro está.

Una de esas condiciones, que se repite en cualquier legislación de cualquier nación del mundo que regule las relaciones sexuales interfamiliares, es que el grado de consanguinidad no sea demasiado directo. Parece que el miedo a la endogamia y sus consecuencias cala mucho en los países desarrollados, donde por supuesto tenemos la experiencia de todas aquellas casas reales que desde la Edad Media se casaban entre ellas y que acabaron teniendo un verdadero problema a la postre (y eso que nunca eran familiares de primer grado, aunque claro, era algo que la Iglesia no permitía, por supuesto y por suerte). Esto en lo que se refiere a Europa y América, pero aunque no conozco el caso de otros países de otros continentes, no parece que hayan tenido una política muy diferente aunque sus creencias religiosas hayan sido otras, así que quizá han experimentado lo mismo en carne propia, ¿por qué no?

De cualquier forma, por muy permisivas que sean las leyes de algunos países, no creo que en ningún lugar del mundo haya incestos gratis, ni siquiera éticamente hablando. Una relación incestuosa en pocos casos es paritoria, sin que haya alguna clase coacción por alguna de las partes, que es lo que se basan algunas legislaciones que no lo castigan en su sistema judicial; y la cosa se agrava cuanto más cercano es el parentesco, porque todavía se sobreentiende más que alguno de los dos incestuosos realmente ha tenido que ejercer presión en el otro. ¿Cómo si no se entendería la atracción y el enamoramiento entre hermanos, o padres/madres e hijos/hijas? No es sólo que nuestra mente y nuestra moral lo rechace en primer plano, es que ni siquiera somos capaces de ponernos en ese lugar, nuestra imaginación no nos da… al menos en la mayoría de los casos.

Y entonces, ¿cómo en el porno online los videos de incestos, sobre todo si se etiquetan “reales” tienen tanto éxito? Me dirijo entonces al primer párrafo de este post, justo a la primera frase: porque lo prohibido siempre atrae. Quizá en este caso no tanto para practicarlo por nosotros mismos, pero por supuesto lo suficiente para imaginarlo en los demás… aunque sepamos que lo normal es que nada de eso sea real (no nos importa, la imaginación en la pornografía, por supuesto, es primordial). De cualquier forma, hay que pensar en que si, realmente el incesto es tan perjudicial para nuestra sociedad y nos resulta tan antinatural, la verdadera solución es prohibirlo socialmente o castigarlo gracias a la acción de la justicia. ¿No sería interesante ver por qué sucede, en qué condiciones y bajo qué circunstancias? Ahí dejo esto para las mentes pensantes. No diré yo que en esta sociedad tenga que estar todo permitido, pero cuando algo sigue dándose de forma natural, y no somos capaces de convencer por los medios habituales de las malas consecuencias que trae, ¿no estaremos haciendo algo mal?

Para cuándo una discusión seria sobre el incesto

A veces el mundo no deja de sorprenderte, o al menos eso es lo que me pasa a mí de vez en cuando, cuando decido que debería interesarme por lo que pasa más allá de la pantalla de mi ordenador y conocer un poco las noticias que son actualidad. Entonces, encuentro cosas como gente que es condenada por el delito de incesto, países donde esto es un delito o no lo es… y me doy cuenta de que, o bien el mundo tan avanzado donde creemos vivir no lo es tanto, o es no puede avanzarse en ciertos temas, como este del sexo entre familiares. Y digo yo ¿no estaría bien tener un debate sobre esto?

Nos guste o no, el incesto existe en el mundo; casi se podría decir desde que el mundo es mundo. Puede que haya estado mejor o peor visto, esto claro, desde que tenemos cierta conciencia de la ética o quizá de algo que llevamos en nuestro ADN, no lo sé muy bien. Puede achacarse a varias razones eso de que sea algo tabú, un efecto de la religión, o quizá una manera de evitar la endogamia, cuyos efectos hemos podido comprobar en ocasiones, o a saber qué otros motivos se dan para que nos parezca algo reprobable. Pero si se prohíbe algo, es porque existe; y cuando está prohibido, se vuelve mucho más deseable y excitante, ¿no es así?

Debe serlo, o de lo contrario, las webs de videos de incesto no serían tan visitadas en internet como lo son en la actualidad. Quizá ninguno de nosotros tenga en mente tener sexo con un familiar cercano, sea de sangre o no, pero a pocos no les da morbo pensar en la posibilidad, aunque sea ajena, de que algo así pueda ocurrir. Y evidentemente, si se le une el porno a este pensamiento, acaba resultando mucho más atrayente, de forma que pocos pueden resistirse a la atracción que estas relaciones familiares nos provocan en nuestro subconsciente. ¿Significa eso que estaríamos dispuesto a cometer algo así? Seguramente no, pero el interés no nos lo quita nadie.

Y luego, es curioso que cuando conocemos algún caso de este tipo de relaciones prohibidas, siempre sean ellas las que son consideradas incestuosas, en muy pocas ocasiones los hombres. ¿Por qué será? ¿Ha llegado el machismo también a este asunto? Deberíamos pensar que no, ya que uno de los casos más sonados de incesto de la historia es el de Cleopatra, que se casó y reinó con al menos dos de sus hermanos, y no creo que nadie dude que en esta caso era ella la que tenía la sartén por el mando. Ahora bien, no sabemos si en su caso, el no aceptar estos matrimonios incestuosos hubiera supuesto su inmediata salida del trono, o algo parecido; claro que ella se curó en salud, era una mujer que no se achantaba ante nada, y de todas formas, este tipo de uniones no eran tan extrañas entre la realeza egipcia (ni en las más actuales, dicho sea de paso).

Hay estudios que incluso demuestran que los incestos serían algo impensable en las familias bien estructuradas, con lo cual, de cometerse, es porque en ese núcleo familiar habrían sufrido de alguna carencia, sobre todo si el parentesco es realmente cercano (padres, madres, hijos e hijas, hermanos…); es sin embargo más común cuando el vínculo de sangre y cercanía se va alejando, y todavía mucho más si resulta que el parentesco es sólo político (suegras, suegros, cuñadas…). Pero como sea, hay que ir a la raíz del asunto, y hablar de ello sin tapujos, afrontando que el tema está ahí y que hasta ahora no ha desaparecido de nuestra sociedad; si realmente está mal, habría que buscar formas de atajarlo, pero si no lo está tanto… quizá tendríamos que tener otra visión sobre ello, ¿verdad?