I Congreso Nacional de Cambio Educativo

Si hay algo de lo que los profesionales de la enseñanza se quejan, es de que, precisamente, no hay manera de llegar a un consenso en materia de educación en este país, y legislatura tras legislatura, sea del color que sea, se la pasan cambiando los planes de estudio sin llegar nunca a un acuerdo, y sin que se pueda llegar a ningún resultado en concreto; así, el fracaso escolar, la atención a la diversidad y la falta de recursos humanos o materiales, no llegan nunca a abordarse en profundidad, provocando que todos estos docentes acaben muy frustrados y siempre pidiendo soluciones que no acaban de llegar.

Así que esta vez, la propia comunidad educativa ha decidido tomar el toro por los cuernos y buscarse la vida por su cuenta; de tal forma, los días 14 y 15 de abril se celebrará en Valladolid el I Congreso Nacional de Cambio Educativo, un encuentro de iniciativa privada entre todos los agentes que en la actualidad se dedican y están implicados en la enseñanza: profesores y maestros, por supuesto, pero también pedagogos, logopedas, psicólogos… y alguien muy importante, los alumnos y sus familias, que también tendrán espacio para dar sus opiniones, ya que son los beneficiarios de primera mano.

Además de señalar los problemas que en la actualidad pueden encontrarse en cualquier centro educativo, sin importar si es público o privado, o si sigue una y otra metodología, este congreso y sus asistentes persiguen el objetivo de terminar con esas clases de alumnos aburridos y poco motivados, y de docentes apáticos y frustrados que tampoco saben muy bien cómo llegar a ellos dado las carencias y exigencias del sistema educativo. Este es un problema que preocupa bastante a los educadores actuales, pues la sociedad avanza rápidamente, y no dejan de pensar que los alumnos a los que ahora educan serán en el futuro los ocupados en profesiones que todavía no existen, con unos perfiles que aún no pueden ni imaginarse, pero que seguro serán muy diferentes de los exigidos en la actualidad. Si ahora sienten esta desmotivación hacia una educación que ha sido tradicional durante años, ¿cómo podrán adaptarse en los próximos años a este gran cambio social?

Es un reto conseguir que las clases se llenen de estudiantes interesados en las materias que se imparten; para ello, no sólo deben encontrar un elemento que los motive, sino también hacer que esas materias sean atractivas para estos chicos y chicas a fin de que no sólo muestren interés, sino que encuentren aquellos temas que más les gustan y en los que podrían desarrollar sus mayores  habilidades. Sin duda, esto hará más ameno el aprendizaje, pero también la enseñanza, y es algo de lo que todos nos beneficiaremos.

Sólo queda pedir a los responsables de las leyes educativas que tomen nota de las conclusiones de este Congreso, y no dejen de aplicarlas a los próximos planes de estudios de nuestros jóvenes estudiantes.