Para cuándo una discusión seria sobre el incesto

A veces el mundo no deja de sorprenderte, o al menos eso es lo que me pasa a mí de vez en cuando, cuando decido que debería interesarme por lo que pasa más allá de la pantalla de mi ordenador y conocer un poco las noticias que son actualidad. Entonces, encuentro cosas como gente que es condenada por el delito de incesto, países donde esto es un delito o no lo es… y me doy cuenta de que, o bien el mundo tan avanzado donde creemos vivir no lo es tanto, o es no puede avanzarse en ciertos temas, como este del sexo entre familiares. Y digo yo ¿no estaría bien tener un debate sobre esto?

Nos guste o no, el incesto existe en el mundo; casi se podría decir desde que el mundo es mundo. Puede que haya estado mejor o peor visto, esto claro, desde que tenemos cierta conciencia de la ética o quizá de algo que llevamos en nuestro ADN, no lo sé muy bien. Puede achacarse a varias razones eso de que sea algo tabú, un efecto de la religión, o quizá una manera de evitar la endogamia, cuyos efectos hemos podido comprobar en ocasiones, o a saber qué otros motivos se dan para que nos parezca algo reprobable. Pero si se prohíbe algo, es porque existe; y cuando está prohibido, se vuelve mucho más deseable y excitante, ¿no es así?

Debe serlo, o de lo contrario, las webs de videos de incesto no serían tan visitadas en internet como lo son en la actualidad. Quizá ninguno de nosotros tenga en mente tener sexo con un familiar cercano, sea de sangre o no, pero a pocos no les da morbo pensar en la posibilidad, aunque sea ajena, de que algo así pueda ocurrir. Y evidentemente, si se le une el porno a este pensamiento, acaba resultando mucho más atrayente, de forma que pocos pueden resistirse a la atracción que estas relaciones familiares nos provocan en nuestro subconsciente. ¿Significa eso que estaríamos dispuesto a cometer algo así? Seguramente no, pero el interés no nos lo quita nadie.

Y luego, es curioso que cuando conocemos algún caso de este tipo de relaciones prohibidas, siempre sean ellas las que son consideradas incestuosas, en muy pocas ocasiones los hombres. ¿Por qué será? ¿Ha llegado el machismo también a este asunto? Deberíamos pensar que no, ya que uno de los casos más sonados de incesto de la historia es el de Cleopatra, que se casó y reinó con al menos dos de sus hermanos, y no creo que nadie dude que en esta caso era ella la que tenía la sartén por el mando. Ahora bien, no sabemos si en su caso, el no aceptar estos matrimonios incestuosos hubiera supuesto su inmediata salida del trono, o algo parecido; claro que ella se curó en salud, era una mujer que no se achantaba ante nada, y de todas formas, este tipo de uniones no eran tan extrañas entre la realeza egipcia (ni en las más actuales, dicho sea de paso).

Hay estudios que incluso demuestran que los incestos serían algo impensable en las familias bien estructuradas, con lo cual, de cometerse, es porque en ese núcleo familiar habrían sufrido de alguna carencia, sobre todo si el parentesco es realmente cercano (padres, madres, hijos e hijas, hermanos…); es sin embargo más común cuando el vínculo de sangre y cercanía se va alejando, y todavía mucho más si resulta que el parentesco es sólo político (suegras, suegros, cuñadas…). Pero como sea, hay que ir a la raíz del asunto, y hablar de ello sin tapujos, afrontando que el tema está ahí y que hasta ahora no ha desaparecido de nuestra sociedad; si realmente está mal, habría que buscar formas de atajarlo, pero si no lo está tanto… quizá tendríamos que tener otra visión sobre ello, ¿verdad?

 

I Congreso Nacional de Cambio Educativo

Si hay algo de lo que los profesionales de la enseñanza se quejan, es de que, precisamente, no hay manera de llegar a un consenso en materia de educación en este país, y legislatura tras legislatura, sea del color que sea, se la pasan cambiando los planes de estudio sin llegar nunca a un acuerdo, y sin que se pueda llegar a ningún resultado en concreto; así, el fracaso escolar, la atención a la diversidad y la falta de recursos humanos o materiales, no llegan nunca a abordarse en profundidad, provocando que todos estos docentes acaben muy frustrados y siempre pidiendo soluciones que no acaban de llegar.

Así que esta vez, la propia comunidad educativa ha decidido tomar el toro por los cuernos y buscarse la vida por su cuenta; de tal forma, los días 14 y 15 de abril se celebrará en Valladolid el I Congreso Nacional de Cambio Educativo, un encuentro de iniciativa privada entre todos los agentes que en la actualidad se dedican y están implicados en la enseñanza: profesores y maestros, por supuesto, pero también pedagogos, logopedas, psicólogos… y alguien muy importante, los alumnos y sus familias, que también tendrán espacio para dar sus opiniones, ya que son los beneficiarios de primera mano.

Además de señalar los problemas que en la actualidad pueden encontrarse en cualquier centro educativo, sin importar si es público o privado, o si sigue una y otra metodología, este congreso y sus asistentes persiguen el objetivo de terminar con esas clases de alumnos aburridos y poco motivados, y de docentes apáticos y frustrados que tampoco saben muy bien cómo llegar a ellos dado las carencias y exigencias del sistema educativo. Este es un problema que preocupa bastante a los educadores actuales, pues la sociedad avanza rápidamente, y no dejan de pensar que los alumnos a los que ahora educan serán en el futuro los ocupados en profesiones que todavía no existen, con unos perfiles que aún no pueden ni imaginarse, pero que seguro serán muy diferentes de los exigidos en la actualidad. Si ahora sienten esta desmotivación hacia una educación que ha sido tradicional durante años, ¿cómo podrán adaptarse en los próximos años a este gran cambio social?

Es un reto conseguir que las clases se llenen de estudiantes interesados en las materias que se imparten; para ello, no sólo deben encontrar un elemento que los motive, sino también hacer que esas materias sean atractivas para estos chicos y chicas a fin de que no sólo muestren interés, sino que encuentren aquellos temas que más les gustan y en los que podrían desarrollar sus mayores  habilidades. Sin duda, esto hará más ameno el aprendizaje, pero también la enseñanza, y es algo de lo que todos nos beneficiaremos.

Sólo queda pedir a los responsables de las leyes educativas que tomen nota de las conclusiones de este Congreso, y no dejen de aplicarlas a los próximos planes de estudios de nuestros jóvenes estudiantes.